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Que no cunda el pánico, bebés y mascotas

Mascotas

A muchas parejas cuando deciden ampliar la familia con un bebé humano les surje la duda y el nerviosisimo sobre si su mascota se adaptará a la nueva situación, si existirán problemas de convivencia etc...

Realmente cada animal es un mundo, pero por lo general cuando estos se sienten uno más de la familia, la protegen como si fueras tú, pero a su manera. Realmente los niños pequeños buscan constantemente estímulos, cosas que ver y tocar, aprenden por los 5 sentidos constantemente.

Un animal puede ofrecer:

  • Una estimulación  diferente a lo habitual, aquella que sus padres pueden darla. El hecho de ver otra forma, otro tipo de movimiento y otros sonidos pueden serán muy enriquecedores para el desarrollo sináptico de los más pequeños.
  • Como decíamos anteriormente los animales en muchas ocasiones defienden su territorio y a los suyos, por ello es muy imporante socializar a las mascotas con los bebés cuanto antes, se hagan a ellos y los reconozcan como parte de la manada, detecten que son seres débiles e indefensos y los protejan si lo necesitan.

Tener un animal, sea cual sea, es una responsabilidad. Durante nuestra vida vamos adquiriendo la capacidad de hacer frente a responsabilidades. El cuidado de la mascota no debe ser del niño exclusivamente, no es una buena idea, aunque en principio lo pudiera parecer.

Los niños son niños, ¡ no nos olvidemos de ello !

No quieren una mascota para tener la responsabilidad de cuidarla sino para disfrutar de su compañía y demás virtudes que aporta un animal. Por ello la responsabilidad debe ser compartida por la familia, de esta manera consigueremos que todo fluya correctamente, los niños comprendan que no es un juguete y tienen necesidades.

Los niños gradualmente se darán cuenta, empatizarán y los cuidarán cada vez más. No debe convertirse en un "tener qué" sino en un juego y algo que salga del interior de ellos mismos.

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